

LA SUMISIÓN QUÍMICA
La sumisión química es una forma de manipulación que utiliza sustancias para cometer abuso sexual. Los agresores sexuales usan medicinas, drogas y/o alcohol para controlar y abusar de sus víctimas anulando su capacidad de consentir.
La sumisión química es una agresión sexual difícil de detectar, ya que sus efectos se confunden con los de la intoxicación y sigue mal entendida y mal reconocida por las autoridades por lo cual no siempre se busca la existencia de drogas en las víctimas y provoca la desaparición de pruebas.
Además del trauma de la violación, las víctimas de sumisión química sufren las consecuencias a largo plazo de la intoxicación y son más propensas a no ser creídas y ser revictimizadas.
La sumisión química es una agresión sexual facilitada por fármacos legales o no, donde la víctima es incapacitada para resistir y puede experimentar más fácilmente pérdida de memoria parcial o completa.
No olvides que la violencia sexual no discrimina y hombres como mujeres pueden ser víctimas de sumisión química sin distinción de edades, tanto adultos como niños.
PUNTOS CLAVES...

Administración sin consentimiento: La sustancia se administra a la víctima sin su conocimiento, a menudo en bebidas o alimentos. Se administra de forma líquida o reducido en polvo.
Efectos incapacitantes: Estas sustancias causan efectos como somnolencia, confusión, amnesia, pérdida de coordinación y dificultad para resistir.
Aprovechamiento de la vulnerabilidad: El agresor se aprovecha del estado alterado de la víctima para cometer la agresión sexual.
Los casos de sumisión químicas se dan más frecuentemente en establecimientos nocturnos y/o a través de encuentros via aplicaciones como Tinder, Grindr, Bumble, Scruff ...
COMPLEJIDAD DE LOS CASOS DE SUMISIÓN QUÍMICA...
Dificultad para detectar: Los efectos de las drogas pueden ser temporales y difíciles de identificar, lo que dificulta que las víctimas denuncien o que los profesionales médicos reconozcan la agresión. Ciertas sustancias desaparecen del cuerpo unas horas después. La mayoria de las sustancias utilizadas no tienen olor, sabor ni color y tal como se disuelven rápidamente en bebidas, el cuerpo puede eliminarlas de forma rápida.
Impacto psicológico: Además del trauma de la agresión sexual, las víctimas pueden sufrir confusión, ansiedad, miedo a largo plazo y sentimiento de culpa más fuerte por creer que lo podían haber evitado.
Subregistro de casos: Debido a las dificultades mencionadas y a la falta de detección de forma rápida y eficiente, muchos casos de sumisión química no se denuncian o no se registran como tal.


¿CÓMO PROTEGERTE?

Vigila tu bebida: Nunca pierdas de vista tu bebida. Si la dejas desatendida, incluso por un momento, no la vuelvas a consumir, guarda tu mano encima lo más posible y cuando se puede, pide tapa.
Pide que te sirvan la bebida delante de ti: Asegúrate de que la bebida sea servida frente a ti y en un vaso limpio y seco. Si puedes, mejor prepárate tu mismx tu bebida.
No aceptes bebidas de desconocidxs: Evita aceptar bebidas de personas que no conozcas bien.
Confía en tu intuición: Si algo te parece sospechoso o te sientes incómodx, aléjate de esa situación/persona y avisa a alguien de confianza de tus sospechas.
Ve acompañadx: Salir con amigos puede ser una buena forma de cuidarse mutuamente y estar más alerta. Por otro lado evita regresar solx, regresa acompañadx de alguien de confianza.
Informa a alguien de confianza: Antes de salir, informa a un amigo o familiar sobre dónde estarás y a qué hora planeas volver, No olvides cargar tu celular y/o llevarte un cargador.
SI TIENES SOSPECHAS O FUISTE VÍCTIMA...
Busca ayuda inmediatamente: Dirígete a un lugar seguro y busca ayuda de alguien de confianza o de las autoridades.
No te laves ni te cambies de ropa: Esto es importante para preservar cualquier evidencia que pueda ser útil en una investigación.
Conserva todas las pruebas: Guarda cualquier vaso, botella o prenda de vestir que pueda contener rastros de la sustancia.
Acude a un centro médico: Es fundamental que te realices un examen médico para detectar cualquier sustancia en tu organismo.
No olvides: No tienes la culpa, el único culpable fue la persona que cometió la agresión y toda la responsabilidad le pertenece.

¿QUÉ MÁS PUEDES HACER CONTRA LA SUMISIÓN QUÍMICA?

Infórmate sobre la sumisión química: Conocer los riesgos y las sustancias utilizadas en la sumisión química te ayudará a estar más alerta.
Habla sobre el tema: Habla con tus amigos y familiares sobre la sumisión química para concientizar sobre este problema y prevenir que otras personas sean víctimas.
Participa en campañas de prevención: Apoya las campañas de prevención contra la sumisión química y difunde la información a través de tus redes sociales.
Recuerda:
¡Tu seguridad es lo primero!
No dudes en pedir ayuda si te encuentras en una situación comprometida.
¿TIENES UN ESTABLECIMIENTO? ¿ORGANIZAS EVENTOS? SE PARTE DEL CAMBIO...
Comprendemos la importancia de brindar un espacio donde las personas puedan relajarse y divertirse. Sin embargo, es crucial que seamos conscientes de los riesgos que acechan, especialmente en relación a la sumisión química. Si conoces o eres propietario de un establecimiento nocturno, tienes un papel fundamental en la prevención de este delito. Tus acciones pueden marcar una gran diferencia en la seguridad de sus clientes.
Considera las siguientes acciones:
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Capacitación al personal: Imparta a su personal capacitaciones regulares sobre la sumisión química. Enséñeles a identificar posibles signos de intoxicación involuntaria, cómo actuar en caso de sospecha y cómo brindar asistencia a las víctimas.
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Colaboración con las autoridades y equipo medico: Establezca una relación cercana con las fuerzas del orden y el hospital más cercano o un equipo de médicos dispuestos a trabajar en conjunto para prevenir y combatir la sumisión química tal como proveer primeros auxilios.
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Instalación de cámaras de seguridad: Un sistema y equipo de vigilancia puede ser un disuasivo efectivo y proporcionar pruebas en caso de incidentes.
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Disponibilidad de vasos con tapas: Ofrecer la opción de usar vasos con tapas a tus clientes puede prevenir los casos de sumisión química al impedir que se introduzcan sustancias en los vasos.
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Promoción de una cultura de respeto: Fomente un ambiente donde todos se sientan seguros y respetados.
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Información para los clientes: Difunda información sobre la sumisión química a través de carteles, folletos o en las redes sociales del establecimiento. Ser parte del cambio es un orgullo no una vergüenza.
Al tomar medidas, no solo se estará protegiendo a sus clientes, sino que también se estará contribuyendo a crear un ambiente más seguro y agradable para todos.
Si no sabes cómo dar el primer paso contáctanos podemos empezar juntos.
Juntos podemos hacer una diferencia.